Sociedad civil, la verdadera historia (3)

Sociedad Civil Cubana
Sociedad Civil Cubana

Marx, Engels y Gramsci desarrollaron igualmente el concepto de sociedad civil, un ente con vida propia que significa evolución ante el tradicional estado capitalista.

Ya les decíamos que el concepto de sociedad civil ha sido muy tergiversado, por eso estos acercamientos. Esta tercera parte estuvo precedida por la conceptualización del sociedad civil en períodos previos.

La primera parte está disponible aquí

La segunda parte está disponible aquí

Y así comienza esta tercera entrega:

Marxismo y sociedad civil

Como es sabido, Marx y Engels también emplean este término en varias de sus obras, pero a diferencia de los materialistas ingleses y franceses y de Hegel,   situaron este término en un nuevo campo teórico, con ideas diferentes en cuanto a las relaciones y los límites entre la sociedad civil y el Estado.  En sus obras de juventud, Marx utiliza este término, en 1843, por primera vez, al exponer su crítica de Hegel.  En la “Crítica del 43”, la Crítica de la filosofía hegeliana del derecho, Marx afirma que en Hegel el sujeto es el Estado y el predicado es la sociedad civil, mientras que en realidad es exactamente lo contrario: el sujeto se busca en la sociedad civil. Dice Marx: “Familia y sociedad civil son los presupuestos del Estado, son ellos justamente los activos. Pero en la especulación resultan lo contrario: mientras la idea se transforma en sujeto, aquí los sujetos reales, la sociedad civil, la familia (…) devienen los momentos objetivos de la idea, irreales, alegóricos”.

En su concepción, la sociedad civil consiste en la organización de la familia, de los estamentos y de las clases, las relaciones de propiedad, las formas y procedimientos de distribución, en general las condiciones que hacen posible la existencia y el funcionamiento de la sociedad, las condiciones de la vida real y de la actividad del hombre. Marx subraya el carácter objetivo y la base económica de tales condiciones.

Marx y Engels cuando aún no habían creado su nuevo aparato conceptual, también emplean el concepto ‘’sociedad civil’’, pero producto de sus investigaciones le dan una solución verdadera y radicalmente científica a la relación Estado-‘’Sociedad civil’’. El propio Carlos Marx lo resume en el Prólogo de su obra ‘’Contribución a la Crítica de la Economía Política’’ del siguiente modo:

‘’[…] Mi investigación desembocaba en el resultado de que, tanto las relaciones jurídicas como las  formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que radican, por el contrario, en las condiciones materiales cuyo conjunto resume Hegel, siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de  ‘’sociedad civil’’, y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la Economía Política (…)”.

Por su parte Federico Engels en su trabajo ‘’Contribución a la historia de la Liga de los Comunistas’’ precisa que: ‘’[…] no es el Estado el que condiciona y regula  la  sociedad civil, sino  ésta la que condiciona y regula el Estado,  por tanto, la política y su historia hay que explicarlas por las relaciones económicas y su desarrollo , y no a la inversa (…)’’

Aunque la problemática en torno al binomio Estado – sociedad civil estuvo presente en la obra de Marx desde su juventud, el uso del término, que él mismo considera poco preciso, como categoría integradora fue cediendo espacio a otras categorías, integradoras también, pero con mayor capacidad de reflejo de la realidad social, por conceptos científicos, como estructura económica de la sociedad, base económica, superestructura, modo de producción.

En la concepción de Marx y Engels la sociedad civil es un elemento de la estructura de la sociedad. Cuando hablan de sociedad civil se refieren al proceso real de producción que desarrollan los hombres y sus relaciones de intercambio. El contenido de esta sociedad “(…) abarca toda la relación material de los individuos en una determinada fase de desarrollo de las fuerzas productivas, abarca toda la vida comercial e industrial de una fase (…)”.

El estudio detallado de la obra de Marx y Engels conduce inexorablemente a nuevos enfoques y puntos de vista que van definiendo y precisando el contenido de la sociedad civil en correspondencia con una u otra fase del desarrollo social. Así, en Carta a P. V. Annekov, Marx precisa que “A determinadas fases de desarrollo de la producción, del comercio, del consumo, corresponden determinadas formas de constitución social, una determinada organización de la familia, de los estamentos o de las clases; en una palabra, una determinada sociedad civil. A una determinada sociedad civil, corresponde un determinado Estado político, que no es más que la expresión oficial de la sociedad civil”

En Marx, la sociedad civil no es un concepto invariable, sino en evolución, que requiere contextualizarlo. En “La Guerra Civil en Francia”, Marx desarrolla nuevas ideas sobre la problemática Estado – sociedad civil, destacando que en la nueva sociedad surgida de la revolución proletaria el Estado le restituye a la nación elementos y funciones que le había tomado y que con la Revolución se produce una reunificación de la sociedad civil y el Estado.

La relación Estado – sociedad civil también fue objeto de análisis y estudio por Engels. Partiendo del concepto  de que en la historia moderna las luchas políticas son luchas de clases, y que no obstante esa forma política que adquieren, en lo esencial las luchas  de emancipación de clases giran en torno a la emancipación económica, concluye que “El Estado, el régimen político, es un elemento subalterno, la sociedad civil (“el reino de las relaciones económicas”) es el elemento decisivo;  las necesidades de la sociedad civil , (cualquiera que sea la  clase que gobierne) tienen que pasar por la voluntad del estado, para cobrar vigencia general en forma de leyes; (…)  en la historia moderna la voluntad del Estado obedece, en general, a las necesidades variables de la sociedad civil,  a la supremacía de tal o cual clase, y en última instancia, al desarrollo de las fuerzas productivas y de las condiciones de intercambio”.

Lenin empleó muy poco este término, cosa que por demás no le era necesario ya que él heredó -y desarrolló creadoramente- todo el aparato conceptual elaborado por Marx y Engels.  Al igual que en ellos, en él estuvo muy presente la problemática Estado – sociedad (lucha de clases, teoría de la revolución socialista, dictadura del proletariado, democracia socialista.) aunque al abordarla no empleara el término sociedad civil.

Gramsci y la sociedad civil

En otro contexto histórico y teórico el comunista y filósofo italiano Antonio Gramsci, uno de los más importantes pensadores políticos del siglo XX y quien con mayor fuerza abordó este tema, en su obra,  “Cuadernos de la cárcel”, (ya que la dictadura  fascista italiana de Benito Mussolini lo encarceló proclamando cínicamente: ‘’Hemos de impedir durante veinte años que este cerebro funcione’’) , vuelve a retomar el término ‘’sociedad civil’’ y lo incluye en su arsenal conceptual junto a la ‘’filosofía de la praxis’’, ‘’intelectual orgánico’’,  ‘bloque histórico’’, ‘’hegemonía’’, ‘’sociedad política’’ y otros.

A diferencia de Marx,  quien emplea el término, como hemos visto con anterioridad, para referir al conjunto de relaciones económicas,  Gramsci, después de realizar un pormenorizado estudio de este problema, tomando como base la anatomía de los Estados modernos, con mayor énfasis en Italia, Francia y Estados Unidos, refiere como sociedad civil  al complejo institucional donde se organiza el enfrentamiento ideológico y político de las clases sociales, rescatando esta idea del olvido a que había sido sometida por la ideología liberal desde mediados del siglo XIX, pero en una nueva dimensión.  Este concepto es empleado en relación con la cuestión de la hegemonía y la dominación.

Como puede apreciarse, en la concepción de Marx la sociedad civil se encuentra fundamentalmente en la estructura de la sociedad, en tanto Gramsci la ubica en la superestructura de esta última, concibiendo a su vez,  que  el Estado o sociedad política es un aparato de coerción, cuya función es de  dominio o de mando, valiéndose de la legalidad y del aparato coercitivo asegura la disciplina de aquellos grupos que no dan su consenso y la acción ante momentos de crisis del mando y de la dirección, cuando decrece el consenso; en tanto, la sociedad civil estaba conformada por el sistema de instituciones a través de las cuales se ejerce la hegemonía, entre las que señala a las escuelas, los sindicatos, la iglesia, los medios de difusión masiva y otros, pero sin incluir la estructura económica de la sociedad.  A ella le corresponde la función de hegemonía que los grupos dominantes ejercen sobre toda la sociedad.

Lo jurídico y lo moral predominante en una sociedad dada, son para Gramsci, fenómenos tan políticos como el Estado. De modo tal que no hay antagonismo entre la sociedad civil y la sociedad política, entre lo público y lo privado.

En la concepción de Gramsci resalta un aspecto vital para el estudio de la sociedad civil: los nexos reales actuantes entre ésta y la sociedad política.

Los trabajos de Gramsci tienden a exponer cómo el dominio de la sociedad política y la dirección en la sociedad civil realmente se refuerzan una a la otra, como el poder de la coerción y el poder de producir consenso son interrelacionados.

Del mismo modo, Gramsci distingue entre sociedad política y sociedad civil, pero para propósitos de análisis ya que los aparatos de una son precisamente diferentes de los aparatos de la otra. Lo que no se encuentra en su obra es separación entre la sociedad política y la sociedad civil como Estado y no-Estado; al contrario, los ve como los elementos constitutivos de una entidad integral única: el Estado burgués-liberal moderno. La distinción entre sociedad política y sociedad civil es puramente metodológica y no orgánica; en la vida histórica concreta, la sociedad política y la sociedad civil son una sola entidad. Estos dos elementos están en permanente relación dialéctica. “Mientras que la sociedad política está compuesta por los órganos de las superestructuras encargadas de desarrollar la función de coerción y dominio, la sociedad civil la conforma el conjunto de organismos vulgarmente considerados “privados”, que posibilitan la dirección intelectual y moral de la sociedad mediante la formación del consentimiento y la adhesión de masas.  La sociedad civil está articulada por múltiples organizaciones sociales, de carácter cultural, educativo, religioso, pero también político e incluso económico. Por mediación de ella se difunden la ideología, los intereses y los valores de la clase que domina al Estado, y se articula el consenso y la dirección moral e intelectual del conjunto social. En esta se forma la voluntad colectiva, se articula la estructura material de la cultura, y se organiza el consentimiento y la adhesión de las clases dominadas”.

El lugar de la hegemonía es la sociedad civil; ella es el terreno donde la clase dirigente extiende y refuerza su poder por medios no violentos.

Precisamente esta ubicación de la sociedad civil como parte del estudio de los fenómenos superestructurales desarrollado por Gramcsi es la concepción que actualmente predomina en el tratamiento y debate de este

Tomado de Sociedad Civil Cuba

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